¿Sabes por qué el Quindío se convirtió rápidamente en la tierra cafetera? La historia te va a sorprender.

Cuenta la leyenda que a estas tierras llegó un sacerdote bastante práctico y muy visionario. Cuando llegaban los feligreses a su iglesia para confesar sus pecados, después de escucharles en el confesionario, les mandaba una penitencia muy particular.

Para él no bastaban padrenuestros y avemarías. Les exigía un acto de contrición muy innovador para su época: debían sembrar un palo de café.

¿Que si había pecadores? ¡Qué te puedo decir! Benditos sean aquellos que metieron la pata y buscaron perdón de sus pecados; bendito sea el párroco que fue más allá del rezo y la confesión; pero sobre todo, bendito sea Dios que bendijo a esta tierra con el aroma y el sabor de café más rico del planeta.

¡Que no te gusta el café! Bienvenido a Green Like, donde admiramos el café, pero producimos el mejor té de la región. ¿Ya tomás té?

Preguntame, ¡yo te puedo ayudar!